El autor imagina una avería de un avión que lo obliga a aterrizar en el Sahara "a mil millas de todas las regiones deshabitadas".
El niño inmune al calor el hambre y la fatiga cuestiona de una manera por demás graciosa lo poco cuerda y extravagante lógica de adultos.
Como por ejemplo cita sus encuentros en el espacio con un rey, un vanidoso, un bebedor, un hombre de negocios, un farolero, un geógrafo, sobre todo con nuestro planeta tierra.
Le cuenta también que en su planeta, que tiene tres volcanes que el deshollina constantemente, hay una flor de la que ha tenido que huir por amor.
El principito hace una sensata y estupenda alegoría de la amistad en su encuentro con el zorro en el desierto. Este libro es admirable con un estilo familiar en los pensamientos expresados con la voz y es recomendable leerlo.


